Palabritas

Nos hablaba el pasado viernes en el INAP Jaime Zambrana, funcionario TIC de la primera promoción del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información de la Administración del Estado, de su trayectoria en la administración, sin duda ejemplar y un muy buen ejemplo para motivarnos en el inicio de nuestra andadura en este cuerpo. Entre otras muchas recomendaciones que guardaré como oro en paño, nos hablaba de la necesidad que teníamos de conocer el lenguaje de los otros colectivos con los que nos vamos a relacionar y restringir la jerga tecnológica a entornos en los que sea natural utilizarla. Una de nuestras labores habrá de ser la de traductores entre el mundo tecnológico, la administración y el ciudadano.

Al hilo de esto me parece esencial que aprendamos las “palabritas”. Llamo así a aquellas palabras que son de uso generalizado y tienen un significado bien conocido en el ámbito general y para cualquier ciudadano, pero cuando se habla de ellas en un entorno determinado pasan a tener un significado completamente diferente. El hecho de que te des cuenta de ello o no, marca la diferencia entre que consigas ser aceptado como un iniciado dentro de un determinado grupo o pasen a ignorarte el resto de la reunión.

En la clase de hoy, Luis Miranda, que habla con un lenguaje jurídico técnico muy hermoso, y preciso como un bisturí, nos intentaba predisponer a favor de la legalidad cuando los principios de eficacia y de legalidad entrasen en conflicto. Uno de nosotros defendió que ese conflicto no podría surgir si en lugar de eficaz se es eficiente, y los demás estuvimos de acuerdo con él.

Este tipo de distinción es muy habitual entre ingenieros, para nosotros la diferencia entre eficacia y eficiencia es rotunda, de bulto. Despreciamos la eficacia y nos gusta la eficiencia.

¿Pero cuál es la visión de un experto en legislación? ¿Por qué alguien con ese dominio del lenguaje había dicho “eficacia” y continuaba repitiéndolo?

Cuando se habla en el ámbito constitucional del conflicto entre eficacia y legalidad ¿por qué no usan la palabra “eficiencia”? Pues después de darle un par de vueltas, creo que simplemente es porque esa palabra no aparece en nuestra constitución cuando hablamos de la administración, sólo aparece una vez, en el artículo 31 y referido a la economía. El artículo 103, nombra entre los cinco principios de la administración el de eficacia y el de legalidad, de ahí que la discusión histórica se centre en ese palabra, y no en “eficiencia”, de la que se empezó a hablar en el ámbito de la administración pública mucho más tarde, cuando empezaron los intentos de reforma de la función pública.

Cuando un jurista habla de “eficacia” creo que piensa en algo muy parecido a lo que nosotros llamamos eficiencia, y que el detalle de si una palabra incluye el concepto de “con el mínimo de recursos posibles” se da por supuesto.

A veces los ingenieros, enrocándonos en discusiones de matiz de una palabra (¿estoy usando el mínimo de recursos posibles?) nos perdemos la discusión importante de fondo que está teniendo lugar ¿Debo saltarme las garantías al ciudadano para poder ser más ágil en el trabajo diario? Y lo grave es que parece que desconocemos lo obvio, que hace años que se lleva hablando de la aparente contradicción entre la eficacia y la legalidad y que nosotros nos lo hemos perdido y que entramos de nuevas en una discusión que lleva desarrollándose desde que se creó el derecho administrativo.

Pero no nos dejemos acomplejar por desconocer los mil argumentos que se habrán dado durante décadas, los aprenderemos y, lo que es más importante, llegaremos a esta discusión y a todas con una mirada nueva, joven (a pesar de nuestra edad y nuestra experiencia) y aportando soluciones sorprendentes y sin complejos.

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Contratos – Compra pública

Mientras estudiaba el tema de contratación para la oposición del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información de la Administración del Estado (tema magníficamente recogido en el temario de ASTIC)

PicMonkey Collagehe encontrado: http://contratodeobras.com/, la página web de Juan Carlos Romar Villar que supone todo un compendio sobre la contratación pública en España e incluye no sólo información sobre la ley y la comparación entre la nueva y la antigua directiva, sino también jurisprudencia de los tribunales españoles y europeos, doctrina de consejos consultivos, juntas consultivas de contratación administrativa y tribunales administrativos.

También podemos acceder desde ella a los útiles esquemas sobre contratación de Manuel Fueyo Bros, y a vídeos relacionados con el tema, como los del Instituto Superior de Economía Local (ISEL), entidad de formación para la Administración Pública perteneciente al Área de Economía de la Diputación de Málaga. Especialmente interesante me ha parecido éste video de Manuel Fueyo sobre Fiscalización y Contratación pública.

Administración digital

“Era el amanecer de la tercera edad de la Humanidad, ocho años tras la publicación de la Ley acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos. El proyecto de acercar la administración al ciudadano era un sueño que había cobrado forma. Su objetivo, prevenir otra crisis creando un lugar donde humanos y nativos digitales conviviesen en paz. Es un puerto de encuentro, un hogar lejos del hogar para diplomáticos, ciudadanos, empresarios y viajeros de cien mundos.

Analógicos y digitales envueltos en  trescientos mil millones de presupuesto en rotación… solos en la noche.

Puede ser un lugar peligroso, pero es nuestra última y única esperanza de paz.

Esta es la historia de la última de las administraciones, la digital. El año es el 2015, el nombre del lugar… Administración digital”

Gracias, Straczynski.